Ya gana importantes – Mario Castillejos 07/10/11

Como sucede con la distribución mundial de la riqueza, mucho del talento mostrado durante este Apertura y Clausura 2011, lo encontramos en un muy reducido abanico de nombres.

De entrada, los actuales Tigres nos volvieron a confirmar que cuando la competencia es de sumar puntos, difícilmente hay otro que les gane. De hecho, durante este año futbolístico, los Tigres se colocaron por arriba del resto en el departamento de puntos cosechados con 63 unidades, seguido de los Pumas, que alcanzaron 60, Morelia con 57 y Chivas y Cruz Azul con 55.

De aquí en adelante, la institución que preside el “Virrey Alejandro I”, pero que dirige Ricardo el “Tuca” Ferretti, tendrá que demostrar que el buen futbol que practican también es efectivo bajo el sistema de eliminación directa, y como primer obstáculo ya está el Pachuca con un plantel completamente renovado, esperándolos para enfrentar los Cuartos de Final, instancia donde se desplomaron en el torneo pasado a manos del Guadalajara, cuando también el empate global, como la particularidad de cerrar los últimos 90 minutos en casa, estaba a su favor.

Pero a diferencia de aquel entonces, ahora sabemos que los partidos de vida o muerte, donde históricamente fracasaban, los saben ganar y, como ejemplo, ahí está lo que hicieron frente al Santos en la jornada 16 y en Puebla en la jornada final.

Además, debemos tomar en cuenta que en esta edición se consolidaron como elementos confiables: Dueñas, Viniegra, Acosta, Navarro, Pulido y Rivas.

Para que los Tigres avancen en esta Liguilla, la responsabilidad forzosamente debe recaer en las supuestas “figuras” que por la circunstancia que usted quiera, en los últimos partidos no han aparecido: Mancilla, Lobos, Danilinho, Álvarez, Salcido y Toledo.

Y mientras que los Tigres aún pelean por el título de Liga, a los Rayados del Monterrey no les queda otra más que engrandecer hasta donde la imaginación les alcance el compromiso del Mundial de Clubes en Japón, con tal de minimizar el fracasototote con el que le dieron cerrojo al torneo.

La manera como pretende Jorge Urdiales justificar los errores de sus médicos, o el cúmulo de excusas con las que Vucetich vistió su análisis del torneo, donde los gramos de autocrítica fueron excluidos, se asemejan a la postura adoptada por las deterioradas autoridades estatales y municipales, porque al igual que los dirigentes Rayados, en ambos casos, la “mea culpa”, simple y sencillamente, no es de nadie. ¿No cree usted?

PD: En el eterno duelo entre las aficiones de los equipos locales, los seguidores del Monterrey, al igual que los místicos “Ninjas”, siempre sacan sus “estrellitas” para lanzarles a sus enemigos cuando se ven perdidos.

Lo escrito, escrito está.

Dos mandamientos – Mario Castillejos 03/10/11

La semana pasada, a Andrés Iniesta le preguntaron algo así como si no sentía la necesidad de ser nombrado el número 1 o el mejor del mundo, y el nacido en Fuentealbilla, provincia de Albacete, contestó: “Yo no juego para ser el número 1, juego para ser feliz y hacer felices a los demás”.

Me imagino que la tribu de los pragmáticos alzó la voz para recordarle que esto se trata de ganar y nada más, pero también tuvo respuesta para ellos: “Yo quiero ganar, para eso juego, pero no de cualquier manera. En mi casa y en el Barcelona me educaron y me enseñaron que hay que ganar respetando el juego, a los compañeros y a los adversarios”.

De este lado del mundo, hace dos días, el “Cherokee” Pérez intentó, hasta donde su capacidad se lo permite, formular un análisis de la temporada que ha tenido el Monterrey: “Es un círculo de cosas, nos faltó más trabajo táctico, tuvimos muy poco tiempo. Nos faltó tiempo para trabajar lo físico. No me acuerdo un lunes haber trabajado físico, la verdad, no me acuerdo”.

Y no paro ahí: “Hace un año o en los primeros seis meses, se ganaban partidos hasta jugando mal, es la verdad, jugábamos mal, pero se ganaba. Ahora jugamos bien y ganamos, pero cuando jugamos mal, nos ganan y nos golean. La única diferencia que veo es que nos falta suerte, también más compromiso de los jugadores, por lo menos de mi parte, falta más”.

Entiendo perfectamente que los niños de 6 años se sorprenden ante los poderes de los magos porque simplemente no conocen el truco, pero que un seleccionado nacional, campeón de Liga y campeón de la Concachampions, de manera sincera nos hable de “faltó tiempo”, “suerte”, “trabajo físico”, “ganar jugando mal” y “compromiso”, por el lado que usted lo quiera ver, en el puro examen del jugador rayado frente al del crack español, denotamos la profundidad abismal por la cual los nuestros se desbarrancan.

Cuando escucho los principios de una figura como Andrés Iniesta, mismos que deberían absorber todos los jugadores en desarrollo, comprendo perfectamente que la filosofía del club barcelonés no es producto de la casualidad.

A manera de anécdota, cada vez que se encuentra Pep Guardiola a Carles Folguera, le hace la misma pregunta: “¿Son felices los chavales?”. Y el director de La Masía (es donde viven, comen y entrenan los canteranos más adelantados del Barcelona) le informa de los sentimientos de los chicos, termómetro del proceso educativo. ¿No cree usted?

PD: En el discurso donde se inauguraron las nuevas instalaciones formativas del Barcelona, Guardiola volvió a dejar muy claro dos de sus mandamientos: “Las ideas son más importantes que las piedras y el buen vino madura en el silencio”.

Lo escrito, escrito está.